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Las dos horcas de Nuremberg: 70 años

Tal día como hoy hace 70 años tuvieron lugar las ejecuciones correspondientes a los Juicios de Nuremberg: 10 de los 11 altos cargos del III Reich que fueron condenados a muerte tras el jucio que se siguió por un tribunal internacional al estado nazi fueron ahorcados.Hubo más juicios y más ejecuciones. Aquellas de las que se cumple hoy el aniversario fueron las relativas al juicio al propio estado: se juzgó a los más altos representantes de las diversas estructuras de poder y a las mismas estructuras. A algunas se las declaró inocentes como al Estado y al Ejército, pero se condenó a todas las relativas la nazismo, como las SS, la Gestapo o las Juventudes Hitlerianas. Eso significaba que, en juicios posteriores, se podría alegar como acusación la pertenencia a ellas.

En general, pocos de los condenados eran nazis de primera línea. Algunos  de estos como Heydrich habían muerto. Otros, como Hitler, Himmler o Goebbels, se habían suicidado y Bormann o 'Gestapo' Muller, desaparecidos. Sin embargo, se juzgó inexcusable que el juicio se llevara a cabo para demostrar al mundo la inequívoca voluntad de no permitir hechos semejantes en el futuro. Todo el mundo veía que el enfrentamiento entre la URSS y Occidente era inminente, pero antes cumplirían el último acto de su alianza juzgando al III Reich, una concepción que escapaba de ambos conceptos políticos.


A decir verdad, resultó un número de condenas a muertes sorprendentemente escaso para los crímenes cometidos. Las acusaciones eran crímenes de guerra, contra la paz, contra la humanidad, y conspiración para cometerlos. Los soviéticos no querían absoluciones, pero debieron transigir con ellas. Fueron condenados a muerte Martin Bormann, canciller del NSDAP; Hans Frank, gobernador de Polonia; Wilhem Frick, ministro del interior y sancionador de todas las leyes racistas y represivas; Hermann Göring, personaje capital en la creación del NSDAP y sus estructuras, jefe de la Luftwaffe y sucesor designado de Hiter;  los mariscales Alfred Jodl y Wilhem Keitel, los enlaces de Hitler con el ejército; Ernest Kaltenbrunner, al frente de la estructura de las SS en cuanto a represión y exterminio tras la muerte de Heydrich; Joachim von Ribbentrop, ministro de asuntos exteriores y clave en la preparación de la guerra; Alfred Rosenberg, ideólogo del racismo y  Ministro de los Territorios Ocupados; Fritz Sauckel, director del programa de esclavitud de los pueblos vencidos; Arthur Seyss-Inquart, gobernador de Austria y Holanda, y Julius Streicher, director de Der Sturmer, el gran periódico antisemita.

Bormann y Goering no fueron ejecutados. El primero había sido juzgado en ausencia y su paradero fue un mistero durante décadas. Ya en el siglo XXI se consideró, aunque con pruebas discutidas, que murio durante la batalla de Berlín. Goering se suicidó con una ampolla de cianuro sin que esté aún totalmente claro como la consiguió. A diferencia de la leyenda es conveniente señala que el cianuro, tan usado por dirigentes nazis, es un veneno instantáneo pero no indoloro: causa fuertes aunque breves dolores y violentas convulsiones.

A cadena perpetua fueron condenados Walter Funk, ministro de economía; Rudolf Hess, primera mano derecha de Hitler, y Erich Raeder, comandante en jefe de la marina de guerra, que a diferencia de los condenados, que pidieron indulto, solicitó ser fusilado. Sólo Hess moriría en prisión.

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Supuesto dibujo de un testigo de la ejecución de Ribbentrop si bien tiene un error: La capucha se colocaba antes del lazo.


Albert Speer, favorito de Hitler y eficacísimo ministro de armamentos, fue condenado a 20 años. Sorprendió tras la condena de Sauckel, su subordinado. Fue uno de los dos que expresaron arrepentimiento por el periodo nazi (luego se hizo millonario vendiendo memorias). Baldur von Schirach, líder de las Juventudes Hitlerianas recibió la misma pena. Este protestó ante Hitler por el trato a los judíos perdiendo por ello sus cargos. Konstantin von Neurath,  "Protector" de Bohemia y Moravia antes que Heydrich y sustituido por 'blando', 15 años y el almirante Karl Dönitz, comandante del arma submarina, 10. Este disuadió a Hitler de dar la orden de mata a los náufragos después de hundir los barcos.

Fue absuelto Hans Fritzsche, ayudante de Joseph Goebbels en el Ministerio de Propaganda. Este no tenía la categoría de los otros, pero era preciso llevar a ese ministerio al banquillo. También lo fue el aristócrata Franz von Papen, que en realidad fue quien llevó a Htler a la cancillería.  Y Hjalmar Schacht, ex presidente del Reichsbank. Gustav Krupp, 'empleador' del trabajo esclavo no llegó a ser juzgado por senilidad. Robert Ley, Jefe del Frente Alemán del Trabajo e implicado en la esclavitud se suicidó en prisión antes de Goering.

Woods, el verdugo jefe

Llegado el momento de la ejecución, los condenados se comportaron en general con entereza salvo Streicher (que era despreciado por todos los demás acusados por su historial de alcohólico, corrupto, pornógrafo y evidente mentiroso (!) en el antisemitismo de Der Sturmer), que tuvo que ser arrastrado al patíbulo. Se dispusieron dos horcas para ser usadas alternativamente (cuando el segundo reo, Keitel, entró, aún colgaba de la horca Ribbentrol, aunque no se veía su cuerpo, pues el patíbulo tenía cuatro paredes) y uno en reserva. El procedimiento, el de las ejecuciones estadounidenses: caída (2,65) para que el condenado se rompiera el cuello. Los ejecutores fueron el verdugo estadounidenses John C. Woods y su ayudante José Malta. Las lazadas se cambiaban tras cada ejecución. 

Había un capellán católico y otro luterano. Sólo Rosenberg los rechazó, aunque sólo Frank -reconvertido al catolicismo-  fue acompañado hasta el final. Se le estimaba responsable de tres millones de muertes.

Streicher


El primero en ser ejecutado fue Von Ribbentropp, a las 1.14 horas; después,Keitel, Kaltenbrunner, Keitel, Rosenberg, Frank, Frick, Streicher ("¡Algún día los bolcheviques os colgarán a vosotros!" gritaba en el patíbulo, al que había sido llevado casi a rastras, además de gritos contra los judíos), Sauckel, Jodl y Seyss-Inquart. Fuentes neonazis y revisionistas afirman que las lazadas fueron manipuladas para que los condenados murieran estrangulados pero eso concuerda poco con que la ejecuciones duraran 70 minutos solamente. ("10 hombres en 70 minutos, esto es trabajar rápido", comentó Woods) y que habían sido degollados según un ritual judío. Algunos cadáveres resultaros ensangrentados, pero se debió a que golpearon con la trampilla del patíbulo al caer.

Después, los cuerpos fueron incinerados se dice que en Dachau y las cenizas arrojadas a un río. Un último detalle: dos de los procesados pertenecían a medios de comunicación. Uno, Fritzsche, fue absuelto. Otro, Streicher, colgado. Y como queda dicho, fue la ejecución menos 'estética'.


Supuesta imagen de la ejecución, tomada de un noticiario cinematográfico

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